He cuestionado en varias entradas ya el fin de nuestra Educación, y más en concreto la autoridad del docente en el aula. El alumno pierde su libertad en el momento en el que entra a clase, y además, la razón del maestro es ilógicamente incuestionable.
Pero, ¿hemos pensado qué falla?, ¿hemos sido testigos del que denominan "milagro chino"?, ¿es todo un cuento y nos quieren vender la moto?, ¿nuestro sistema educativo satisface las necesidades de los alumnos?, ¿reciben los maestros en España la formación suficiente para afrontar y llevar de la mejor manera sus clases? En esta entrada intentaré resolver y aportar mi visión de estas y otras cuestiones íntimamente relacionadas.
El aprendizaje que se ofrece muchas veces en las escuelas no es el buscado, no es el esperado, y no resulta útil en los alumnos, de ahí que no aprendan, y ni siquiera les resulte atractivo acudir a clase. Tenemos que hacer que se levanten de la cama con unas inmensas ganas de ir a la escuela, que quieran aprender, y disfruten con ello. Creo que los contenidos, aparte de excesivos, están desconectados de su utilidad en la sociedad. Debemos complementar o mejor dicho, "hackear esos contenidos" con aspectos como pueden ser, hábitos de higiene, alimentación o relaciones interpersonales, todos ellos muy importantes y válidos para vivir en sociedad. En Shanghái, la ciudad más poblada de China, han desarrollado en menos de una década un sistema educativo exitoso, que encabeza los grandes informes internacionales, como es el Informe Pisa.
Su metodología no tiene ningún secreto, ni nada por decirlo de alguna manera nuevo. La diferencia reside básicamente en la formación del profesorado, en la disposición que crean en los alumnos desde edades tempranas, y en la participación más activa de la familia con el centro. Una de las cosas que más me ha llamado la atención, son las expectativas que crean en los niños; son sometidos desde la cuna a un futuro cargado de éxitos, lo que genera en ellos una disciplina muy competitiva, un estrés de por vida, para nada comparable al aprendizaje significativo que buscamos en nuestros alumnos, bajo temporalizaciones largas y lentas (Slow Education).
Pero, ¿hemos pensado qué falla?, ¿hemos sido testigos del que denominan "milagro chino"?, ¿es todo un cuento y nos quieren vender la moto?, ¿nuestro sistema educativo satisface las necesidades de los alumnos?, ¿reciben los maestros en España la formación suficiente para afrontar y llevar de la mejor manera sus clases? En esta entrada intentaré resolver y aportar mi visión de estas y otras cuestiones íntimamente relacionadas.
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| Ilustración de Gabriel Sanz |
"Si estudio mucho y me esfuerzo, puedo alcanzar el éxito"
Su metodología no tiene ningún secreto, ni nada por decirlo de alguna manera nuevo. La diferencia reside básicamente en la formación del profesorado, en la disposición que crean en los alumnos desde edades tempranas, y en la participación más activa de la familia con el centro. Una de las cosas que más me ha llamado la atención, son las expectativas que crean en los niños; son sometidos desde la cuna a un futuro cargado de éxitos, lo que genera en ellos una disciplina muy competitiva, un estrés de por vida, para nada comparable al aprendizaje significativo que buscamos en nuestros alumnos, bajo temporalizaciones largas y lentas (Slow Education).
Sin embargo, sí que tomaría prestado de su modelo educativo la formación del profesorado. Creo que la supervisión del profesorado tras la finalización de la carrera sería fundamental para los futuros maestros. El feedback con profesores más experimentados y la supervisión constante, ayudaría notablemente a los recién graduados en su primeras tomas de contacto con el colegio y los alumnos. Algo similar realizan en países como Alemania con el Referendariat, donde durante un año y medio los profesores nuevos imparten sus primeras clases, reciben seminarios y formación complementaria; siendo además evaluados, aconsejados y guiados durante varias semanas.
Pero, ¡ojo!, no es oro todo lo que reluce; el informe PISA en el caso de Shanghái, tan solo evalúa y toma los porcentajes pertenecientes a colegios céntricos, dejando de lado a los colegios de la periferia, cuya situación es bien distinta. El éxito académico de los alumnos puede ser evidente en su sociedad, pero las situaciones de estrés que esto genera también lo son, así como el escaso tiempo libre del que disponen para su ocio. Nosotros no buscamos exactamente el éxito del alumnado, buscamos un aprendizaje significativo, sin cargas excesivas de trabajo, en tiempos largos, ambientes y contextos que inspiren, motiven y fomenten la CREATIVIDAD.
Somos disruptivos, y formamos parte de una nueva concepción educativa, una Educación por y para el siglo XXI. Cierro la entrada con las palabras que María Acaso dedicó a la microrevolución que se lleva a cabo en nuestra Escuela gracias a D. Miguel Elías, de las cual formamos parte en estos momentos, y debemos reflexionar como futuros docentes.
Somos disruptivos, y formamos parte de una nueva concepción educativa, una Educación por y para el siglo XXI. Cierro la entrada con las palabras que María Acaso dedicó a la microrevolución que se lleva a cabo en nuestra Escuela gracias a D. Miguel Elías, de las cual formamos parte en estos momentos, y debemos reflexionar como futuros docentes.
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| Cita extraída de su blog personal |
Otra educación es posible, .... ¡es necesaria!
Os recomiendo la lectura de los siguientes artículos si os interesa el tema:
http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2013-11-05/la-ecuacion-ganadora-de-shanghai_48297/
http://www.mariaacaso.es/transformemos-las-facultades-de-educacion-hacia-una-formacion-disruptiva-del-profesorado/#more-1052
También hay diversos vídeos bastante interesantes del que llaman el "milagro chino":
https://www.youtube.com/watch?v=5WO3aIZKQoI
https://www.youtube.com/watch?v=xDE5SZyt7tw


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